(nunca pensé que sería un largo camino... necesito más zapatos)
La luz me ciega, la razón no me guía.
Te veo a lo lejos pero aún estando cerca, contemplo la majestuosidad de tu porte, el grueso atado de tus cabellos cayendo bajo esos hombros redondeados y tu piel tostada emanando aromas que me invitan a acercarme, pero a la vez demasiado manjar para mi boca ingrata.
Tus ojos me hablan de cierta melancolía, tristeza que puede deberse al tiempo ya pasado que aún puede regresar. Ellos quisieran mirar al pasado, pero solo ven el presente y a veces contemplan y sueñan con un futuro.
Ahhh la majestuosidad de tus colores!
Ahhh el aroma de tu cuello!
Perfecta sinfonía de sabores y mixturas plasmadas en una flor tostada por el sol. Sonidos armoniosos y visiones gloriosas, en tu soledad ya eres la perfección y luz.
Todo se abre a tu alrededor, las plantas crecen y el tiempo se detiene. La lluvia se convierte en perlas y sobre tu cabeza las criaturas más fantásticas entontan cantos de gloria.
Apesar de todo, nadie ve aquello que falta. Tu gloria carece del caos. De la oscuridad y desorden que una contraparte puede ofrecer.
Desperté aún saboreando, aquello no había sido un sueño. Ella estaba a mi lado y seguía hablandome.
No hay comentarios:
Publicar un comentario