No quise responder nunca, pero quizá sea la primera vez y la ultima
Me hablas de muchas cosas, pero solo me hablas. Hablas y hablas de hacer, querer, pensar, planear pero nunca las realizas, las buenas intenciones siempre son valoradas pero las acciones que hacen dejan mucho que desear.
Tengo y he tenido tantas cosas en la cabeza para decirtelas a boca de jarro pero me he contenido. He sido criado con la máxima de "si no tienes nada bueno que decir, no digas nada. Las balas matan a los hombres pero las palabras matan el alma". Uno puede pegarte, abofetearte, lacerarte pero las heridas y contusiones siempre curan, sin embargo esas palabras cortan el alma y aquella frase que salio de tu boca ya nunca regresará.
Así que, comprenderás porque siempre me he quedado callado, ya no tengo nada bueno que decir.
Quizá si te las dijera te caerían tan mal que equivaldría al suicidio dado que siempre pides que te diga lo que está en mi cabeza. Créeme, no lo quieres saber ni lo querrás olvidar.
Siempre hablas de como lo entregas todo y das todo de tí pero hasta la fecha no has entregado nada, durante estos años lo que has hecho es tomar y tomar cosas, doblarlas y tirarlas afuera cuando no te sirven, eres la única que sigue su plan, incluso lo has mejorado y has salido ganando de todo esto. Y que has entregado? unos cuantos meses de sacrificio para los años en que tu sigues viviendo y yo muero día a día.
Me repugna tu egoísmo y tu actitud ególatra que tienes hacia los demás al ponerte la imagen de victima y héroe dramático que sacrifica todo, pero en realidad eres como una dragona que todo lo devora y siempre tienes más hambre, ya no me queda nada que ofrecerte pero sin embargo pides más y exiges más, he llorado por mi alma dado que me cuesta día a día mirarme al espejo y no reconocerme nunca más. Ya no soy aquel que lo podía todo y soñaba todas las tardes mientras acariciaba su guitarra, he cambiado tanto por los dos y no eres capaz de siquiera cambiar tu ropa.
Recuerdo cuando me decias que era perfecto, que querias que Alejandro fuera a imagen y semejanza mía, y yo te creí. Fui feliz mientras soñe que él crecía igual a mí y se convertía en una persona mas grande, mas completa y mas sabia, pero sin embargo recuerdo tus palabras cuando lo dijiste con desprecio, tu voz cuando señalaste mis faltas y carencias y te escudaste en que solo te sentías molesta.
Lamentablemente no puede bastarme tener sólo a Alejandro, te has empeñado en que solo sea para tí, que sea como el cielo quiera, al final, todos moriremos felices.
Te lo dí todo, mi vida, mi sangre, mi alma y me has devuelto pura mierda. Tomaste mi vida y destruiste mis metas, mis sueños y aspiraciones durante estos años y sin embargo soy yo a quien acusas de egoista y de dar aquello que sobra.
Lo que sobra... ¿Qué es lo que me sobra? No es más que puras fantasías en las que me veo disfrutando de una tarde al lado de mi retoño en una isla y contemplando un mar tan claro que las piedras del fondo pueden verse. Pero tambien destruiste eso.
Es increible como se puede usar a la psicologa para cuando uno es demasiado pequeño para pasar un tiempo corto con su padre que cuando se detecta que tiene una gran falta de atención. Es increible que se prefiera tener cosas a tener una buena preparación. Que se piense en cosas materiales y banales que las cosas mas necesarias.
Que increible es que pienses pagar un viaje de placer pero que uno es irresponsable cuando quiere mejorar sus herramientas de trabajo.
Que increible es que no te interese el trabajo extra pero si en compartir las ganancias. Que increible es que señales a una persona por ser negligente con su hija, pero sin embargo tu duermes en la tarde o cenan en el cuarto porque abajo hace mucho frio para ti.
Es increible que sientas que nunca te diria nada por tu apariencia, pero sin embargo lo tomaste literalmente y nunca tuviste control. Es increible que la encargada de la casa esté más presentable que tú el día de la boda, pero sin embargo te enojas cuando de la forma mas sutil que pude encontrar te dije que no quiero volver a pasar por eso.
Y apesar que yo quiera verme mejor para los tres, no te interesa, pero te quejas del tema y no haces nada para cambiarlo, y ni pensar en mejorar.
Es increible que con un boton quieras destruir aquello que me da cierta esperanza, aquello que puede mantenerme vivo, algo que siquiera llama mi atención, que quieras destruir a personas que se preocupan más por mí que tú y que las hagas quedar pésimo delante de todos.
¿Solo harias todo eso para atarme a tí? Nunca te has detenido a pensar que mientras más haces, mas me ahogas y entierras. Vienes cada cierto tiempo a ver que hago y no captas que no quiero que estes ahí sobretodo cuando sabes que no estoy de humor para aguantarte más, dado que cada día sales con una cosa nueva y cada día más y más me hundo entre dolores de cabeza, dolores de espalda y demencia por tener que soportarte.
Si, ya no te soporto más, me enferman tus dramas, tus inseguridades, tus llantos y tus egoismos, quisiera que te calles cuando hablas y no quiero empezar las conversaciones porqué se que me vere obligado a contestarte y si te digo la verdad o lo que pienso te sentirás tan mal, pero tan mal que me harás pasar un mal tiempo.
Sobretodo porque iras a plañidar a todo el mundo y si Alejandro pregunta dirás "porque tu papa..." como te dijo la psicologa que hicieras. Sin embargo he comido durante estos años todas mis quejas y llantos que vienen de tí, he aparentado tanto por tí pero a cambio de eso la gente me ve como un canalla, como una persona cruel.
Sin embargo te quise, porque ese es el tiempo correcto. Te quise, hubiera seguido queriendote si es que no intentaras matarme día a día de un derrame cerebral o de tan solo pena. Hace mucho tiempo que ya no te soy fiel, no porque te haya engañado, si no porque mi lealtad cambio hacia la persona que más me interesa pero que te empeñas por arrebatar.
Lo unico que haces es ganar, y como buena ganadora te lo llevas todo y no dejas nada.
Lamentablemente, he de seguir callando, quiero ver crecer a mi hijo feliz, al lado de su padre como yo no lo hice, y si he de callarme y morir, pues nada.