jueves, 28 de octubre de 2010

Wölfe

Hubo una vez un hombre que amasó una deseable fortuna. Les dió a sus hijos todo lo que necesitaban y más, amó a su esposa, cometió sus errores y juegó con fuego.

Sí, con fuego.

Llena de celos, odios y cóleras, una mujer lo maldijo. Le dijo que todos sus hijos tendrían la misma maldición desde que fueran hombres hasta que la locura los ciege o el momento más feliz los libere. Pero siempre los hijos heredarán lo que esa mujer le dió al hombre.

Todos son considerados hombres a partir de los 15 años, edad en que son capaces de sentarse a la mesa familiar a conversar con los mayores, tomar decisiones para sus vidas y aullar.

Si, ellos aúllan. En las noches donde la luna brilla y se muestra redonda ellos salen a los jardines, miran hacia arriba y sus ojos se dilatan llenos de terror. Podrían jurar que les crece el pelo y dientes, pero lo más seguro es que, estando solos o acompañados, suelten lastimeros aullidos.
El dolor los embriaga, puesto que son las noches más dolorosas que les toca vivir. Lo ven todo, y lo saben todo, pueden sentir que llegarán momentos tristes aún antes que puedan conocer a la persona con quien llegaran. Y aúllan.

Lo huelen todo, desde la tristeza hasta las mentiras que rodean a la gente. Y lo aúllan.
Con los años van adquiriendo características y costumbres que solo entre ellos pueden identificar, pero les aterra el saber que sus hijos en algún momento tendrán que escuchar de sus bocas las palabras que explicarían el porque de muchos comportamientos extraños.

Son pocos los que despiertan y se liberan de los aullidos, muchos los que lo hacen entregandose a la locura otros porque la muerte los alcanza y muy pocos los que vencen con el más feliz de los momentos.

Todos la buscan, quieren saber porqué todos tienen que tenerla. Buscan hasta determinada edad y luego sus hijos continuan la busqueda. Nadie se atreve a investigar más. Pero sueñan con ser libres de algo que no todos merecen.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Entschuldigung...

Desde un determinado punto de mi vida hasta estos días, he tratado de vivir siempre en el camino correcto; sin equivocarme, sin hacer daño a los demás, siempre perdonando ofensas y ofreciendo oportunidades. He vivido y puedo vanagloriarme de nunca haber llegado a la violencia o a momentos donde la ira ciega a la persona. He resistido cada cosa estóicamente y para toda ocasión he estado dispuesto a sonreir a cada momento a pesar del momento aciago.

Trato de ser justo para todos, inclusive si ello puede perjudicarme. Intento siempre compartir mi felicidad con el resto, tanto material como espiritual, estoy abierto a escucharte si tienes problemas y si puedo ayudarte lo haré sin reparo alguno.

Intento reparar las atrocidades que hice.

Sí. En algún momento de mi vida no lo hice todo bien.
Era tan joven y demasiado curioso con determinados temas y tenía facultades que el resto no. Nunca busqué beneficiarme con nada, puesto que si hubiera sido así otra sería mi vida ahora.
"Hice cosas" que no quiero recordar que fueron porque decidí no recordarlas jamás.

(dejé esto guardado, fui a clases, hacer cosas, a verla y retomé este escrito)

Ayer; sin embargo, alguien trajo a la mesa muchos recuerdos e historias que empezaron a abrir viejas y oxidadas heridas dentro de mí. Eso no fue lo importante, lo que más me... *palabra inexsistente* fue su mirada de asombro, incredulidad...
En estos años, la gente que supo de mi pasado cambio su forma de mirarme. Algunos dejaron de hablarme durante mucho tiempo, muchos me miraron con gran decepción, incapaces de creer lo que salía de mi boca.

Le conté en la tarde que nos vimos, puesto que durante la noche de ayer y toda la tarde de hoy no he estado bien. Trataba de evadir su mirada, de despejar y quitar de mi mente esos recuerdos y pesadillas que me acecharon durante mucho tiempo.
Fue una versión descafeinada, puesto que mis anteriores experiencias me indican omitir detalles y generalizar mucho.

Me gustaron y agradecí sus abrazos fuertes, llenos de comprensión, sus besos y su mirada llena de cariño.

Nunca nadie me trató así.
Nadie lo entendió así.

Ni yo.

martes, 31 de agosto de 2010

Adios marino II

Había mucha gente en la entrada, el principal problema era abrirse paso entre tanta gente vestida de colores oscuros y algunos que rompían con la uniformidad del momento.

Entre saludos y sonrisas de compromiso, entré medio saludando y dando (inconcientemente) disculpas por no conocer a nadie. Lo primero que noté fue a mi bisabuela, pequeñita, diminuta pero tierna a la vez en un sofa. Era el centro de todo, pero sin embargo tan sola.
En su rostro se notaba la tristeza profunda de quien ha perdido algo demasiado valioso que nada podrá reemplazar, y que incluso ha estado mucho tiempo ligado a el.
La notable tristeza de perder a la persona con quien (notoriamente) se ha compartido toda la vida se reflejaba en lagrimas y llantos de desesperación que por la avanzada edad no pueden producirse como en años mozos.

Pensé en ese momento en que si alguna vez alguien me llorará de ese modo o si tendré la lamentable oportunidad de hacerlo. Me imaginé dentro de un cajón de madera y rodeado de una prole mediana y tambien en un sillón ya viejo, sin ganas de tener visitas en la casa en ese momento tan aciago.

Fue cuando noté el ataud. Estaba cubierto de la bandera rojayblanca, típico de las personas que han defendido al país con sus manos contra invasores o enemigos. Ví una foto de mi bisabuelo con su uniforme militar y a su lado su kepi.
En la pared estaban las relucientes medallas sobre las diplomas viejas y algunas nuevas firmadas por presidentes que reconocían la labor a la patria y demás cosas que al parecer a no muchos le interesaron.

Adiós marino

No tengo mucha cercanía con la familia de mi papá biológico. De hecho, sólo conozco a unos cuantos de esa rama e incluso no podría decir que conozco a mi papá enteramente.

He estado acostumbrado a que en las ocasiones que he tenido que visitarlo por algún evento familiar (esa familia es gigante) siempre hay que hacer las presentaciones del caso y naturalmente recordar a quienes ya conocía de vista. Los comentarios de “que grande estás” están a la orden del día y las sonrisas de presentación y asombro no faltan en ningún lado.

Lo que siempre hemos sabido mi hermana y yo, es que la familia creció enormemente desde el patriarca Don Alfonso (bisabuelo mío) que fue marino de profesión (mercante y de guerra) participó en conflictos armados con el Ecuador y regresó victorioso, tiene un diploma y una medalla firmada por el presidente Prado en donde se reconoce su valor y servicio a la patria.

Tuvo, en la familia 11 hijos y nunca entenderé como hizo con tanto crío. Conoció a su esposa desde temprana edad e incluso llegaron a celebrar las bodas de Oro, Esmeralda y Diamante.

Naturalmente, según las antiguas costumbres, él es mayor y ella tiene 97 años. Han llegado a tener nietos, biznietos (contándome) y tataranietos (contando a mi retoño) por doquier.

Hoy en la mañana recibí una llamada de mi papá, me contó que el abuelo estaba muy mal en el hospital naval y que fuera a verlo porque al parecer agonizaba.

Me vestí y fui con mi mama (la familia de mi mama y de mi papa tienen una larga amistad que se remota desde que mis abuelas eran niñas, pero más era mi bisabuela amiga de mi abuela a pesar de las diferencias de edades), había gente que “conocía” y que no conocía, afronté los saludos y presentaciones del caso y luego de un rato procedí a entrar a ver al bisabuelo.

Lo que me imaginaba al entrar era muy diferente a lo que vi. Me quedé un largo rato mirando la vida artificial del bisabuelo mientras pensaba en si alguna vez mis hijos (refiriéndome a hijo(s) y nieto(s)) me verían así. Me sentí como cuando Bolívar miraba a su esposa en la cama y luego de cogerle el pie salí.

Ya en la tarde mi papa me envió un mensaje al celular, el bisabuelo ya había fallecido. Espero que mi abuelo lo reciba y guié dondequiera que estén ambos.

Sospecho que en donde estén se echarán varias chelas.

domingo, 8 de agosto de 2010

(Mi vino... mi queso... mi pan...)

Ya ha pasado más de un año desde que regresara de un autoexilio; sin embargo, son muchas las heridas que no cierran y cicatrices que nunca desaparecerán.
¿Cómo se reinicia una vida, cuando en el fondo sabes que nada nunca será igual?

La gente es diferente, sus actividades son otras, sus ideas han cambiado... como dijo alguien: "Hace tiempo que las lealtades han cambiado".

Nunca entenderán que yo no he regresado. Aún sigo descansando y mirando el Ávila a traves de la ventana de un hotel en Caracas mientras sueño con lo que haré el día siguiente, si probaré otro chocolate savoy, si tomaré papelón con limón o tomaré un bus a Valencia. Otra parte de mí sigue caminando por Gran Vía e intentando pasar desapercibido entre toda la gente y pensando si entrará a Pans o buscará un restaurante argentino. Quizá sobrevolando las montañas verdes o el mar caribe, quizá las montañas tan irregulares de Portugal o la inmensidad del Atlántico.

No termino de regresar, nadie lo nota a excepción de grandes personas. Necesito tiempo a solas pues aún siento que estoy bajo la nieve bebiendo solo y viendo una programación basura en la televisión.

No regresaré, debo buscar mis otras partes.

miércoles, 21 de julio de 2010

Ich glaube...

(A veces, es necesario un conflicto para que los humanos se entiendan... a veces no es necesario entenderse)

Prometo portarme bien,

Prometo nunca llegar borracho y nunca armar escandalos en la calle.

Prometo ir a todos los compromisos y no hacer excusas por ver el futbol u otro deporte.

Prometo ser comprensible en los días difíciles y nunca alegar esto para cada problema.

Prometo nunca evadir el tema y siempre solucionar todo antes de dormir.

Prometo estar siempre presente en casa, sacar la basura, pasear al perro, arreglar los desperfectos.

Prometo que nunca me quedaré calvo y si fuera así lo asumire con naturalidad, no me dejaré el cabello largo para que cubra los espacios vacíos.

Prometo que siempre haré ejercicio para mantener la forma.

Prometo no dejar la ropa tirada en cualquier lugar.

Prometo ayudarte o hacer la colada por turnos.

Prometo cocinar los fines de semana.

Prometo nunca interferir en el trabajo ni dejar que el trabajo interfiera entre nosotros.

Prometo contarte todas las cosas buenas o malas, incluso si te van a disgustar o ponerme en una situación incomoda.

Prometo nunca comprar nada importante sin haberlo conversado previamente.

Prometo darte tiempo siempre para salir a pasear o a tontear por ahí.

Prometo enamorarte más todos los días.

Prometo dejar siempre la ducha seca.

Prometo no aburrirte con pocas o muchas conversaciones.

Prometo no ser celoso ni posesivo.

Prometo cuidar la salud de ambos y siempre tomar los medicamentos.

Prometo ir a terapias si es necesario.

Prometo dejar mi manía con las uñas.

Prometo avisar siempre si llegaré tarde.

Prometo mantener siempre la llama encendida.

Prometo que la seguridad, bienestar siempre serán primero.

Prometo que siempre me tendrás para escuchar lo que tengas que decir.

Prometo hacer las compras contigo o solo si no queda opción.

Prometo acompañarte a hacer tus compras.

Prometo darte el tiempo para tus cosas o tus amigas.

Prometo, aunque está de más decirlo, serte fiel, incluso con la mirada y la mente.

domingo, 4 de julio de 2010

Blasón

(nunca pensé que sería un largo camino... necesito más zapatos)

La luz me ciega, la razón no me guía.
Te veo a lo lejos pero aún estando cerca, contemplo la majestuosidad de tu porte, el grueso atado de tus cabellos cayendo bajo esos hombros redondeados y tu piel tostada emanando aromas que me invitan a acercarme, pero a la vez demasiado manjar para mi boca ingrata.

Tus ojos me hablan de cierta melancolía, tristeza que puede deberse al tiempo ya pasado que aún puede regresar. Ellos quisieran mirar al pasado, pero solo ven el presente y a veces contemplan y sueñan con un futuro.

Ahhh la majestuosidad de tus colores!
Ahhh el aroma de tu cuello!

Perfecta sinfonía de sabores y mixturas plasmadas en una flor tostada por el sol. Sonidos armoniosos y visiones gloriosas, en tu soledad ya eres la perfección y luz.
Todo se abre a tu alrededor, las plantas crecen y el tiempo se detiene. La lluvia se convierte en perlas y sobre tu cabeza las criaturas más fantásticas entontan cantos de gloria.

Apesar de todo, nadie ve aquello que falta. Tu gloria carece del caos. De la oscuridad y desorden que una contraparte puede ofrecer.

Desperté aún saboreando, aquello no había sido un sueño. Ella estaba a mi lado y seguía hablandome.

viernes, 2 de julio de 2010

Redención

(A continuación explicaciones que no sobran y no faltan, pero son necesarias... quizás)

Soy homenaje póstumo de una raza extinta, mi clase muere día a día y son pocos los que se han atrevido a lanzarse a la aventura de salvar nuestro legado. Morimos día a día, a veces asesinados, a veces de pena.

No hay muchos como yo y si los hay son pocas las que nos reconocen, quizá somos demasiado caros, a veces demasiado comunes. A veces olvidados, muchas veces añorados, siempre odiados, siempre amados, se puede vivir sin nosotros pero a la vez con nosotros no.
Los hombres nos idolatran y nos detestan, el común es que intenten ser de nuestra raza pero es inalcanzable o demasiado poco para ellos.

Somos pocos, nos seguimos extingiendo y apesar que quisieran nuestra conservación son ellas quienes principalmente causan nuestras muertes.

Podemos comunicarnos con la madre tierra y viajar miles de kilómetros sin movernos. Nos gusta visitar a nuestros seres queridos en sueños y en la mente, muchas veces llegamos, y a veces miramos.

Vivimos en una triste oscuridad cuando nuestros corazones están mal enlazados, pero tan solo una leve alegría puede servirnos para sobrevivir. Apesar de esto, día a día morimos lentamente. No cambiamos de lealtad facilmente, pero la gente nos obliga a hacerlo con sus propias acciones. Tampoco dejamos de querer, más bien apreciamos más y perdonamos con creces. Podemos ser capaces de hacer cosas increibles y ninguna.

La luz nos rodea cuando estamos adecuadamente enlazados, nos crecen alas de blanca luz en la espalda y un aura dorada brota de nuestros ojos. Nuestra comunicación con la naturaleza es más fluida y podemos hacer que todo crezca a nuestro alrededor tan solo con pensarlo.

No nos gusta ser violentos, amamos la paz en todas las personas. No necesitamos defendernos de las personas, podemos usar el amor que sentimos con aura poderosa y escudo contra nuestros enemigos físicos y mentales y al recodar el cariño y afecto nos llenamos de energia. Sin embargo cuando es necesario podemos ser feroces y crueles.

Amamos construir y pensar, podemos tener muchas lineas temporales en la cabeza y navegar en ellas con facilidad apesar que esto puede causarnos muchas confusiones.

Muchos están atados, pocos libres. Algunos sufren presidio, otros navegan solos y pocas veces acompañados. Quieren liberarse, encontrar su otra parte con la cual esta noble raza podrá seguir existiendo.

jueves, 1 de julio de 2010

(Archivo muy antiguo encontrado en una excursión de búsqueda)

No quise responder nunca, pero quizá sea la primera vez y la ultima

Me hablas de muchas cosas, pero solo me hablas. Hablas y hablas de hacer, querer, pensar, planear pero nunca las realizas, las buenas intenciones siempre son valoradas pero las acciones que hacen dejan mucho que desear.

Tengo y he tenido tantas cosas en la cabeza para decirtelas a boca de jarro pero me he contenido. He sido criado con la máxima de "si no tienes nada bueno que decir, no digas nada. Las balas matan a los hombres pero las palabras matan el alma". Uno puede pegarte, abofetearte, lacerarte pero las heridas y contusiones siempre curan, sin embargo esas palabras cortan el alma y aquella frase que salio de tu boca ya nunca regresará.
Así que, comprenderás porque siempre me he quedado callado, ya no tengo nada bueno que decir.

Quizá si te las dijera te caerían tan mal que equivaldría al suicidio dado que siempre pides que te diga lo que está en mi cabeza. Créeme, no lo quieres saber ni lo querrás olvidar.

Siempre hablas de como lo entregas todo y das todo de tí pero hasta la fecha no has entregado nada, durante estos años lo que has hecho es tomar y tomar cosas, doblarlas y tirarlas afuera cuando no te sirven, eres la única que sigue su plan, incluso lo has mejorado y has salido ganando de todo esto. Y que has entregado? unos cuantos meses de sacrificio para los años en que tu sigues viviendo y yo muero día a día.

Me repugna tu egoísmo y tu actitud ególatra que tienes hacia los demás al ponerte la imagen de victima y héroe dramático que sacrifica todo, pero en realidad eres como una dragona que todo lo devora y siempre tienes más hambre, ya no me queda nada que ofrecerte pero sin embargo pides más y exiges más, he llorado por mi alma dado que me cuesta día a día mirarme al espejo y no reconocerme nunca más. Ya no soy aquel que lo podía todo y soñaba todas las tardes mientras acariciaba su guitarra, he cambiado tanto por los dos y no eres capaz de siquiera cambiar tu ropa.

Recuerdo cuando me decias que era perfecto, que querias que Alejandro fuera a imagen y semejanza mía, y yo te creí. Fui feliz mientras soñe que él crecía igual a mí y se convertía en una persona mas grande, mas completa y mas sabia, pero sin embargo recuerdo tus palabras cuando lo dijiste con desprecio, tu voz cuando señalaste mis faltas y carencias y te escudaste en que solo te sentías molesta.

Lamentablemente no puede bastarme tener sólo a Alejandro, te has empeñado en que solo sea para tí, que sea como el cielo quiera, al final, todos moriremos felices.

Te lo dí todo, mi vida, mi sangre, mi alma y me has devuelto pura mierda. Tomaste mi vida y destruiste mis metas, mis sueños y aspiraciones durante estos años y sin embargo soy yo a quien acusas de egoista y de dar aquello que sobra.

Lo que sobra... ¿Qué es lo que me sobra? No es más que puras fantasías en las que me veo disfrutando de una tarde al lado de mi retoño en una isla y contemplando un mar tan claro que las piedras del fondo pueden verse. Pero tambien destruiste eso.

Es increible como se puede usar a la psicologa para cuando uno es demasiado pequeño para pasar un tiempo corto con su padre que cuando se detecta que tiene una gran falta de atención. Es increible que se prefiera tener cosas a tener una buena preparación. Que se piense en cosas materiales y banales que las cosas mas necesarias.
Que increible es que pienses pagar un viaje de placer pero que uno es irresponsable cuando quiere mejorar sus herramientas de trabajo.
Que increible es que no te interese el trabajo extra pero si en compartir las ganancias. Que increible es que señales a una persona por ser negligente con su hija, pero sin embargo tu duermes en la tarde o cenan en el cuarto porque abajo hace mucho frio para ti.

Es increible que sientas que nunca te diria nada por tu apariencia, pero sin embargo lo tomaste literalmente y nunca tuviste control. Es increible que la encargada de la casa esté más presentable que tú el día de la boda, pero sin embargo te enojas cuando de la forma mas sutil que pude encontrar te dije que no quiero volver a pasar por eso.
Y apesar que yo quiera verme mejor para los tres, no te interesa, pero te quejas del tema y no haces nada para cambiarlo, y ni pensar en mejorar.

Es increible que con un boton quieras destruir aquello que me da cierta esperanza, aquello que puede mantenerme vivo, algo que siquiera llama mi atención, que quieras destruir a personas que se preocupan más por mí que tú y que las hagas quedar pésimo delante de todos.
¿Solo harias todo eso para atarme a tí? Nunca te has detenido a pensar que mientras más haces, mas me ahogas y entierras. Vienes cada cierto tiempo a ver que hago y no captas que no quiero que estes ahí sobretodo cuando sabes que no estoy de humor para aguantarte más, dado que cada día sales con una cosa nueva y cada día más y más me hundo entre dolores de cabeza, dolores de espalda y demencia por tener que soportarte.

Si, ya no te soporto más, me enferman tus dramas, tus inseguridades, tus llantos y tus egoismos, quisiera que te calles cuando hablas y no quiero empezar las conversaciones porqué se que me vere obligado a contestarte y si te digo la verdad o lo que pienso te sentirás tan mal, pero tan mal que me harás pasar un mal tiempo.
Sobretodo porque iras a plañidar a todo el mundo y si Alejandro pregunta dirás "porque tu papa..." como te dijo la psicologa que hicieras. Sin embargo he comido durante estos años todas mis quejas y llantos que vienen de tí, he aparentado tanto por tí pero a cambio de eso la gente me ve como un canalla, como una persona cruel.

Sin embargo te quise, porque ese es el tiempo correcto. Te quise, hubiera seguido queriendote si es que no intentaras matarme día a día de un derrame cerebral o de tan solo pena. Hace mucho tiempo que ya no te soy fiel, no porque te haya engañado, si no porque mi lealtad cambio hacia la persona que más me interesa pero que te empeñas por arrebatar.
Lo unico que haces es ganar, y como buena ganadora te lo llevas todo y no dejas nada.

Lamentablemente, he de seguir callando, quiero ver crecer a mi hijo feliz, al lado de su padre como yo no lo hice, y si he de callarme y morir, pues nada.