domingo, 29 de diciembre de 2013
viernes, 27 de diciembre de 2013
Es como gritar y ser mudo,
escuchar pero no oír,
Volar y no saber a donde ir,
Comer y no sentir ningún sabor,
Reír sin entender.
Es como recordar sin volver a sentir,
Dormir sin descansar,
Soñar sin temer,
Pensar sin imaginar,
Querer y desconfiar.
Es como creer y no querer,
Besar sin morder,
Abrazar sin oler,
Beber sin respirar,
Es como perdonar y no olvidar.
Es como llegar sin haber partido,
Volver imaginariamente
Regresar sin haberse ido,
Cortarse y no sangrar,
Tocar sin sentir.
Es como sonreír sin los ojos,
Mirar sin observar,
Ver blanco lo colorido,
Sentir vacío lo que está lleno,
Sentir frío donde hay calor.
Es como no sentir el aire ni la brisa,
Que llueva y no mojarse,
Acostarse y no acurrucarse,
Jugar sin divertirse,
Distraerse sin actividades.
Es como viajar sin destino ni equipaje,
colorear en blanco y negro,
Leer y no entender,
Comer y nunca saciarse
Reposar y nunca calmarse.
Es como hartarse y seguir haciéndolo,
cansarse y tener aún fuerzas,
Tener sed y tomar veneno,
Estar rodeado pero estar solo,
Es tenerlo, pero nunca usarlo.
escuchar pero no oír,
Volar y no saber a donde ir,
Comer y no sentir ningún sabor,
Reír sin entender.
Es como recordar sin volver a sentir,
Dormir sin descansar,
Soñar sin temer,
Pensar sin imaginar,
Querer y desconfiar.
Es como creer y no querer,
Besar sin morder,
Abrazar sin oler,
Beber sin respirar,
Es como perdonar y no olvidar.
Es como llegar sin haber partido,
Volver imaginariamente
Regresar sin haberse ido,
Cortarse y no sangrar,
Tocar sin sentir.
Es como sonreír sin los ojos,
Mirar sin observar,
Ver blanco lo colorido,
Sentir vacío lo que está lleno,
Sentir frío donde hay calor.
Es como no sentir el aire ni la brisa,
Que llueva y no mojarse,
Acostarse y no acurrucarse,
Jugar sin divertirse,
Distraerse sin actividades.
Es como viajar sin destino ni equipaje,
colorear en blanco y negro,
Leer y no entender,
Comer y nunca saciarse
Reposar y nunca calmarse.
Es como hartarse y seguir haciéndolo,
cansarse y tener aún fuerzas,
Tener sed y tomar veneno,
Estar rodeado pero estar solo,
Es tenerlo, pero nunca usarlo.
jueves, 26 de diciembre de 2013
No suelo contradecir
Suelo callar
Hay momentos donde los silencios dicen mas
En esta conversación nadie ganara
Cámbiate de posición y vuelve
No basta pedir perdón
También perdonar
No fue fácil sentir que siempre hubo alguien más
Esa vieja canción me hace recordar
Cámbiate de posición y vuelve ya
Aire frío soledad
Un abrazo tibio necesito...
Me arrastra o me regresa a no parar
Como cuando peleamos sin pensar
Que fuiste tan especial
En lastimarnos con palabras si son
un juego tan sencillo y tan normal
Este circulo no acabara
Suelo callar
Hay momentos donde los silencios dicen mas
En esta conversación nadie ganara
Cámbiate de posición y vuelve
No basta pedir perdón
También perdonar
No fue fácil sentir que siempre hubo alguien más
Esa vieja canción me hace recordar
Cámbiate de posición y vuelve ya
Aire frío soledad
Un abrazo tibio necesito...
Me arrastra o me regresa a no parar
Como cuando peleamos sin pensar
Que fuiste tan especial
En lastimarnos con palabras si son
un juego tan sencillo y tan normal
Este circulo no acabara
martes, 24 de diciembre de 2013
Y una vez más lo pensaré,
y creeré que hay mil caminos nuevos para recorrer,
pero por unos segundos no querré recorrer por ninguno
Pensaré nuevamente en sumergirme en ti,
y ahogarme en tus ideas y demencias,
respirar tus errores, comer sueños, digerir pesadillas.
Excusas, sueños, palabras, mentiras... todo se puede tragar,
pero ante mí sólo hay una salida y un enorme abismo.
Abriré mis alas luego de recordar que las tenía.
Agitaré los brazos en el viento
y la luz del sol bañará mi rostro desnudo
y una vez más, volaré.
y creeré que hay mil caminos nuevos para recorrer,
pero por unos segundos no querré recorrer por ninguno
Pensaré nuevamente en sumergirme en ti,
y ahogarme en tus ideas y demencias,
respirar tus errores, comer sueños, digerir pesadillas.
Excusas, sueños, palabras, mentiras... todo se puede tragar,
pero ante mí sólo hay una salida y un enorme abismo.
Abriré mis alas luego de recordar que las tenía.
Agitaré los brazos en el viento
y la luz del sol bañará mi rostro desnudo
y una vez más, volaré.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Fuego y madera, humo y ceniza
Sonrisas en la noche, aullidos nocturnos
El humo creando formas, estrellas dibujando tu rostro
Fuego y madera, chispas e imaginación
Noche estrellada, árboles silenciosos
En mi mente tu, en mi corazón dudas
Fuego y madera, arena muerta y lenguas de fuego
Ojos brillantes, almas alejadas
Un corazón que aún arde
unos ojos desangrados
Fuego y madera, amor y odio
Recuerdos mordaces, mirada fría
En mi mente mil preguntas
En mis labios solo una
Sonrisas en la noche, aullidos nocturnos
El humo creando formas, estrellas dibujando tu rostro
Fuego y madera, chispas e imaginación
Noche estrellada, árboles silenciosos
En mi mente tu, en mi corazón dudas
Fuego y madera, arena muerta y lenguas de fuego
Ojos brillantes, almas alejadas
Un corazón que aún arde
unos ojos desangrados
Fuego y madera, amor y odio
Recuerdos mordaces, mirada fría
En mi mente mil preguntas
En mis labios solo una
sábado, 21 de diciembre de 2013
Y lentamente acariciaré tu piel nuevamente
exploraré tus lugares más apartados suavemente
yendo y regresando, subiendo y bajando.
Descansará sobre mi muslo tu cuerpo desnudo
y con gran deseo observaré tu piel dorada,
liso y curvo, brillante y pálido.
Lentamente acariciaré tus pronunciadas curvas
y al acariciar tus cabellos emitiran dulces sonidos
graves y agudos, melódicos y armoniosos.
Te traeré sobre mí y te haré mía otra vez
y arracancaré los sonidos más increibles de tu cuerpo
suaves y delicados, fuertes y excitantes.
Mis manos recorrerán por todo tu cuerpo,
y sobre tu piel quedarán las marcas de mis viajes,
caricias y lagrimas, rasguños y arpegios.
En el éxtasis de tus cantares susurrarás a mi oido
y entonces me uniré a tu canto en toda mi demencia
sincero y mordaz, puro y letal.
exploraré tus lugares más apartados suavemente
yendo y regresando, subiendo y bajando.
Descansará sobre mi muslo tu cuerpo desnudo
y con gran deseo observaré tu piel dorada,
liso y curvo, brillante y pálido.
Lentamente acariciaré tus pronunciadas curvas
y al acariciar tus cabellos emitiran dulces sonidos
graves y agudos, melódicos y armoniosos.
Te traeré sobre mí y te haré mía otra vez
y arracancaré los sonidos más increibles de tu cuerpo
suaves y delicados, fuertes y excitantes.
Mis manos recorrerán por todo tu cuerpo,
y sobre tu piel quedarán las marcas de mis viajes,
caricias y lagrimas, rasguños y arpegios.
En el éxtasis de tus cantares susurrarás a mi oido
y entonces me uniré a tu canto en toda mi demencia
sincero y mordaz, puro y letal.
viernes, 20 de diciembre de 2013
jueves, 19 de diciembre de 2013
0440
Y estarás ahí, nuevamente.
En el aire, en las brizas.
En la garúa, en los débiles rayos de sol.
En el sonido de las hojas de los árboles,
En las madrugadas silenciosas.
Y estarás ahí.
En un vaso de alcohol, en una copa de vino.
En cualquier destilado, cualquier macerado.
En carcajadas extrañas, en brindis demenciales.
En miradas lascivas, en ojos cómplices
Y estarás ahí.
Y volverá la madrugada maldita e incompleta.
Y volverán las ideas truncas y sueños reales.
Y volverá la cólera, y volverá el cariño
Y volverán aquellas y se tornarán de nuevo
Y estarás ahí.
En un recuerdo, en un espacio.
En una frase hecha y ahora ya robada.
En un plan descartado, en un deseo amargo
En algunos besos, en otros abrazos.
Y estarás ahí.
En caricias amargas, en abrazos extraños.
En sonrisas fingidas, en distracciones dependientes.
En nuevos horizontes, en la montaña más alta.
En nuevos lugares, en viejos paisajes.
Y estarás ahí,
aunque no lo estés.
Y volverás,
aunque parezca que no lo has hecho.
Y en medio de todo esa catarsis
Yo estaré ahí.
En el aire, en las brizas.
En la garúa, en los débiles rayos de sol.
En el sonido de las hojas de los árboles,
En las madrugadas silenciosas.
Y estarás ahí.
En un vaso de alcohol, en una copa de vino.
En cualquier destilado, cualquier macerado.
En carcajadas extrañas, en brindis demenciales.
En miradas lascivas, en ojos cómplices
Y estarás ahí.
Y volverá la madrugada maldita e incompleta.
Y volverán las ideas truncas y sueños reales.
Y volverá la cólera, y volverá el cariño
Y volverán aquellas y se tornarán de nuevo
Y estarás ahí.
En un recuerdo, en un espacio.
En una frase hecha y ahora ya robada.
En un plan descartado, en un deseo amargo
En algunos besos, en otros abrazos.
Y estarás ahí.
En caricias amargas, en abrazos extraños.
En sonrisas fingidas, en distracciones dependientes.
En nuevos horizontes, en la montaña más alta.
En nuevos lugares, en viejos paisajes.
Y estarás ahí,
aunque no lo estés.
Y volverás,
aunque parezca que no lo has hecho.
Y en medio de todo esa catarsis
Yo estaré ahí.
jueves, 21 de noviembre de 2013
"
Cuando llegó la noche y levantó la cabeza ella estaba ahí, con una mirada alegre y una sonrisa un tanto burlona. El rostro le brillaba y radiaba una luminosidad impropia de ella dado que rara vez tenía tanta luz.
La miró extrañado y estudió su contorno. Miró atentamente cada zona, cada parte, cada curvatura, sombra o cualquier cosa que pudiera ver.
Y entonces lo supo.
Sí, definitivamente sí. Era ese tiempo del año.
Sonrió para sus adentros y se resignó a seguir esperando un rato más. ¿Cuánto tiempo más faltaría? ¿2, 3 días quizás? ¿O ninguno?
Entendió entonces lo que días anteriores había estado pasando y pasándole, y extrañamente había estado tan distraído que no se había percatado de las señales.
Como fuere, debía irse, los signos ya empezarían a notarse y lo mejor era que estuviera en casa.
Mientras iba en el bus, pensaba aún más en su descuido. ¿Qué podría ser mas importante para distraerse de ese modo?
sabía la respuesta, pero jugaba a no conocerla.
Y como siempre le sucede en ese tiempo del año, recordó la primera vez.
Sólo tenía 15 años, su voz acababa de cambiar y su cuerpo también, como otros años anteriores (y posteriores) había dado otro estirón de huesos y de músculos, habían dias en que se sentía hinchado y ancho y otros que no. En su rostro se veía una leve sombra de barba y su piel se tornaba más tostada que antes.
Alguien se había sentado a hablar con el al día siguiente de su cumpleaños y a las semanas se daría cuenta de todo y su vida cambiaría totalmente.
El bus dió un salto en un rompemuelle haciendo que todos los pasajeros tropiecen y reboten en sus asientos, emitió un sonido doloroso parecido al quejido de un perro, aquello lo sacó de sus pensamientos y lo trajo nuevamente a la realidad, y bajó en la siguiente parada.
Caminó lentamente hacia su casa notando que ella le seguía con la mirada y entonces se cubrió con las sombras, bajo los árboles, entre arbustos y callejones. Avanzó presuroso puesto que sentía aún más el picor en todo el cuerpo y definitivamente debía de estar en casa y esperaba que ella no.
Aquella vez también fue así.
Estaba extrañado. El cuerpo le escocía de un modo irreal y sin razón hacía unos días y por más que se rascase no le calmaba nada. Sentía la boca seca y el agua no le calmaba, el calor se hacía insoportable sea donde fuere y podía olerlo todo.
Ahora era lo mismo, solo que no le extrañaba ni le asustaba.
Abrió la puerta y sus perras fueron a darle la bienvenida meneando las colas, abriendo los ojos, moviendo las orejas, oliendo el aroma de la calle y esperando que les rascasen la cabeza.
Una vez hecho algunos deberes, fue hacia la sala llevando una manta gruesa y una jarra llena de agua, examinó la mesa circular del centro y se agachó para mover algunos artilugios, luego, como si quisiera mover, levantó la mesa hacia arriba e inesperadamente esta se levantó formando un umbral y dejando ver bajo ella una escalera de caracol.
Al entrar en ella, dio un último vistazo a la sala y lentamente descendió hacia la cava.
La temperatura era más baja que en la superficie, lo cual le venía bien dado que estaba harto del calor, y los grandes estantes llenos de botellas de vino, licor y polvo lo agradecían también. Sin embargo fue hacia un enorme barril, lo levantó de la misma manera y volvió a descender por otra escalera de caracol.
El nuevo sitio era oscuro y frió. Rápidamente encendió una lampara eléctrica y la depositó en un estante que pareciera estar hecho para esa misma lampara.
El mobiliario era espartano y las paredes de concreto, en el fondo había un colchón sin tarima desordenado y al costado una mesa de noche.
Dejó la jarra de agua en la mesa y echosé en el colchón formando un ovillo y trató de arroparse lo mejor posible como había hecho en anteriores oportunidades desde aquella vez hacía tantos años
En pocas horas sería, una vez más, diferente.
"
Cuando llegó la noche y levantó la cabeza ella estaba ahí, con una mirada alegre y una sonrisa un tanto burlona. El rostro le brillaba y radiaba una luminosidad impropia de ella dado que rara vez tenía tanta luz.
La miró extrañado y estudió su contorno. Miró atentamente cada zona, cada parte, cada curvatura, sombra o cualquier cosa que pudiera ver.
Y entonces lo supo.
Sí, definitivamente sí. Era ese tiempo del año.
Sonrió para sus adentros y se resignó a seguir esperando un rato más. ¿Cuánto tiempo más faltaría? ¿2, 3 días quizás? ¿O ninguno?
Entendió entonces lo que días anteriores había estado pasando y pasándole, y extrañamente había estado tan distraído que no se había percatado de las señales.
Como fuere, debía irse, los signos ya empezarían a notarse y lo mejor era que estuviera en casa.
Mientras iba en el bus, pensaba aún más en su descuido. ¿Qué podría ser mas importante para distraerse de ese modo?
sabía la respuesta, pero jugaba a no conocerla.
Y como siempre le sucede en ese tiempo del año, recordó la primera vez.
Sólo tenía 15 años, su voz acababa de cambiar y su cuerpo también, como otros años anteriores (y posteriores) había dado otro estirón de huesos y de músculos, habían dias en que se sentía hinchado y ancho y otros que no. En su rostro se veía una leve sombra de barba y su piel se tornaba más tostada que antes.
Alguien se había sentado a hablar con el al día siguiente de su cumpleaños y a las semanas se daría cuenta de todo y su vida cambiaría totalmente.
El bus dió un salto en un rompemuelle haciendo que todos los pasajeros tropiecen y reboten en sus asientos, emitió un sonido doloroso parecido al quejido de un perro, aquello lo sacó de sus pensamientos y lo trajo nuevamente a la realidad, y bajó en la siguiente parada.
Caminó lentamente hacia su casa notando que ella le seguía con la mirada y entonces se cubrió con las sombras, bajo los árboles, entre arbustos y callejones. Avanzó presuroso puesto que sentía aún más el picor en todo el cuerpo y definitivamente debía de estar en casa y esperaba que ella no.
Aquella vez también fue así.
Estaba extrañado. El cuerpo le escocía de un modo irreal y sin razón hacía unos días y por más que se rascase no le calmaba nada. Sentía la boca seca y el agua no le calmaba, el calor se hacía insoportable sea donde fuere y podía olerlo todo.
Ahora era lo mismo, solo que no le extrañaba ni le asustaba.
Abrió la puerta y sus perras fueron a darle la bienvenida meneando las colas, abriendo los ojos, moviendo las orejas, oliendo el aroma de la calle y esperando que les rascasen la cabeza.
Una vez hecho algunos deberes, fue hacia la sala llevando una manta gruesa y una jarra llena de agua, examinó la mesa circular del centro y se agachó para mover algunos artilugios, luego, como si quisiera mover, levantó la mesa hacia arriba e inesperadamente esta se levantó formando un umbral y dejando ver bajo ella una escalera de caracol.
Al entrar en ella, dio un último vistazo a la sala y lentamente descendió hacia la cava.
La temperatura era más baja que en la superficie, lo cual le venía bien dado que estaba harto del calor, y los grandes estantes llenos de botellas de vino, licor y polvo lo agradecían también. Sin embargo fue hacia un enorme barril, lo levantó de la misma manera y volvió a descender por otra escalera de caracol.
El nuevo sitio era oscuro y frió. Rápidamente encendió una lampara eléctrica y la depositó en un estante que pareciera estar hecho para esa misma lampara.
El mobiliario era espartano y las paredes de concreto, en el fondo había un colchón sin tarima desordenado y al costado una mesa de noche.
Dejó la jarra de agua en la mesa y echosé en el colchón formando un ovillo y trató de arroparse lo mejor posible como había hecho en anteriores oportunidades desde aquella vez hacía tantos años
En pocas horas sería, una vez más, diferente.
"
martes, 13 de agosto de 2013
Ago
En qué momento pasó?
La verdad... no lo recuerdo.
Pero hoy lo he notado. Me ha gritado en la cara. Me he chocado con eso.
Ha pasado tanto tiempo que me parece increíble que haya sido tanto.
Recuerdo a la persona que aullaba en la noche, que caminaba sin cansancio, pensando, siempre pensando.
Recuerdo muchas idas y venidas, mucha gente, muchas palabras.
Recuerdo viejos poemas, escritos hacía poco, escritos hacía mucho.
Viajes, imaginarios y reales, aventuras, canciones...
En qué momento pasó?
No es momento de postergar nada más. Ni de alargar plazos, ni acortarlos, es el momento.
Pues nada, a escribir.
La verdad... no lo recuerdo.
Pero hoy lo he notado. Me ha gritado en la cara. Me he chocado con eso.
Ha pasado tanto tiempo que me parece increíble que haya sido tanto.
Recuerdo a la persona que aullaba en la noche, que caminaba sin cansancio, pensando, siempre pensando.
Recuerdo muchas idas y venidas, mucha gente, muchas palabras.
Recuerdo viejos poemas, escritos hacía poco, escritos hacía mucho.
Viajes, imaginarios y reales, aventuras, canciones...
En qué momento pasó?
No es momento de postergar nada más. Ni de alargar plazos, ni acortarlos, es el momento.
Pues nada, a escribir.
viernes, 9 de agosto de 2013
Ruhe
Cállate. En verdad, cállate.
Sé que lo estás haciendo, y nunca has sido el tipo de persona que hace algo en silencio.
Sabes? Yo también sé cosas tuyas, has sido tan idiota como para contármelas y dejar que las sepa y aparte cometer la estupidez de meterte conmigo.
Sería tan... complicado para ti que se enteren determinadas personas.
Sé que lo estás haciendo, y nunca has sido el tipo de persona que hace algo en silencio.
Sabes? Yo también sé cosas tuyas, has sido tan idiota como para contármelas y dejar que las sepa y aparte cometer la estupidez de meterte conmigo.
Sería tan... complicado para ti que se enteren determinadas personas.
sábado, 15 de junio de 2013
Jun
"
Sabes?
Durante mucho tiempo tuve ganas de matarte.
Siempre quise ver esa mirada de... mezcla de terror, de ira, de increbilidad a través de este revolver.
Siempre hubo una salida, pero no la tomaste. Apesar que tenía luces y avisos, y que constantemente traté que fueras por ahí... pero esa terquedad propia de ti hizo que quisieras que se hiciera lo que querías. Triste.
Aunque no lo hago por mí. Lo hago por él.
No eres la mejor solución, de hecho la estas cagando. Creo que es la mejor salida, la verdad. Aquí solo tengo que jalar del gatillo, para tí solamente será como caer en un profundo sueño.
Supongo que querrás decir algo, no hace falta, ya has llegado hasta el límite.
La verdad... fue divertido. Pensabas que eras lo mejor, que hacías lo mejor... eventualmente tenías un bajón cuando te dabas cuenta de la realidad y luego nuevamente te mentías. Fue divertido alimentar tus mentiras, evidentemente no ibas a pensar que llegaríamos a este extremo...
Lo mejor de todo esto es que nunca sabrás si llegarán a cumplirse todos tus miedos y temores con respecto a él, tampoco tus sueños ni anhelos... todas tus prohibiciones serán abolidas y no habrá nadie que pueda hacer cumplir tus absurdas y locas leyes.
No estarás y lo que no querías que se hiciera por capricho tuyo será hecho y no podrás hacer nada para evitarlo. No estarás y todo lo que estabas desangrando será reparado y al fin, sólo al fin las cosas cambiarás y no podrás compartirlo.
La verdad, lo lamento, traté de evitarlo... pero ahora no puedo negar que esto es divertido.
Creo que todavía no te has dado cuenta de quien soy, verdad? Me quitaré el pasamontañas para que lo veas.
Sorprendida? Sorprendida que sea yo? Bueno... nadie podría pensar que yo pudiera estar detrás de esto, nadie lo sospechará... incluso has dejado una nota la cual me libra de todo. Yo nunca demostré tener rencillas ni nada.
Ahora solo soy yo, en la forma más sádica que puedo tener.
"
Sabes?
Durante mucho tiempo tuve ganas de matarte.
Siempre quise ver esa mirada de... mezcla de terror, de ira, de increbilidad a través de este revolver.
Siempre hubo una salida, pero no la tomaste. Apesar que tenía luces y avisos, y que constantemente traté que fueras por ahí... pero esa terquedad propia de ti hizo que quisieras que se hiciera lo que querías. Triste.
Aunque no lo hago por mí. Lo hago por él.
No eres la mejor solución, de hecho la estas cagando. Creo que es la mejor salida, la verdad. Aquí solo tengo que jalar del gatillo, para tí solamente será como caer en un profundo sueño.
Supongo que querrás decir algo, no hace falta, ya has llegado hasta el límite.
La verdad... fue divertido. Pensabas que eras lo mejor, que hacías lo mejor... eventualmente tenías un bajón cuando te dabas cuenta de la realidad y luego nuevamente te mentías. Fue divertido alimentar tus mentiras, evidentemente no ibas a pensar que llegaríamos a este extremo...
Lo mejor de todo esto es que nunca sabrás si llegarán a cumplirse todos tus miedos y temores con respecto a él, tampoco tus sueños ni anhelos... todas tus prohibiciones serán abolidas y no habrá nadie que pueda hacer cumplir tus absurdas y locas leyes.
No estarás y lo que no querías que se hiciera por capricho tuyo será hecho y no podrás hacer nada para evitarlo. No estarás y todo lo que estabas desangrando será reparado y al fin, sólo al fin las cosas cambiarás y no podrás compartirlo.
La verdad, lo lamento, traté de evitarlo... pero ahora no puedo negar que esto es divertido.
Creo que todavía no te has dado cuenta de quien soy, verdad? Me quitaré el pasamontañas para que lo veas.
Sorprendida? Sorprendida que sea yo? Bueno... nadie podría pensar que yo pudiera estar detrás de esto, nadie lo sospechará... incluso has dejado una nota la cual me libra de todo. Yo nunca demostré tener rencillas ni nada.
Ahora solo soy yo, en la forma más sádica que puedo tener.
"
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